jueves, 23 de febrero de 2017

¿Mars One? ¡¿En serio?!




¡Hola a todos!

Hoy os traigo un relato-opinión, sobre algo en lo que profundicé hace tiempo y que siempre ha llamado poderosamente mi atención, la astronomía.

Hace unos años, la empresa sin ánimo de lucro Mars One, mostraba al mundo el gran proyecto titánico que estaban preparando, comenzar a colonizar el planeta rojo enviando colonos de cuatro en cuatro cada dos años, de los cuales ninguno volvería ya nunca más a la Tierra. También anunció que el casting para seleccionar a estos astronautas quedaba abierto para todos los habitantes del planeta. Según ellos, recibieron más de discientas mil solicitudes de gente interesada en el proyecto y dispuesta a viajar a Marte para no volver. Yo, personalmente, no me lo creo.  

viernes, 17 de febrero de 2017

¡Primer blog tag 2017!


¡Hola a todos! ¡Hoy estoy muy contenta porque este febrero recibí mi primera nominación del año a Best Blog! Quiero agradecer antes que nada a Paula, del blog Mías son las palabras por acordarse de mí y darme una de las nominaciones.

Y... ¡Empecemos!

REGLAS:

1-Contar 11 cosas sobre mí.
2-Contestar a las 11 preguntas de quien te nominó.
3-Formular 11 preguntas.
4-Nominar a 11 blogs con menos de 200 seguidores.

jueves, 9 de febrero de 2017

Caronte






Me incliné hacia delante y remé, volviendo a sentir como todas las cosas se hacían una con mi cansancio, emprendiendo un nuevo viaje hacia la Tierra…

Para mí la existencia ya no solo era cosa de años o de siglos, sino de limitados flujos de tiempo que ya empezaban a confundirse unos con otros. Haciéndome sentir un alma triste, solitaria y cansada en aquel paraje, en ocasiones tan desolador durante kilómetros.

Era extraño que últimamente las almas estuvieran llegando en tan grandes cantidades, ahora lo hacían a miles, cuando normalmente solían a aparecer por docenas. No era de mi responsabilidad ni deseo el considerar el porqué de estas cosas, en fin… Los dioses saben… Yo solo me inclino hacia delante y remo…

viernes, 3 de febrero de 2017

Ranas eléctricas.




La historia que hoy quiero compartir con vosotros está basada en un hecho real, un hecho que desde que lo conocí no he podido dejar de asombrarme de cuantas curiosas coincidencias se juntaron para ver nacer a uno de los más grandes clásicos de la literatura universal, nada menos que la ópera prima de Mary W. Shelley, "Frankenstein".

Alguna que otra vez he comentado con otros escritores que diferentes casualidades, coincidencias o hechos son necesarios para atraer a esa tan deseada inspiración que plasmar en nuestras obras. Algunas historias, relatos o incluso películas han nacido por esa inspiración que de pronto puede despertarse en nosotros al escuchar una canción, observar un paisaje, o incluso ver caminar, cantar o hablar a alguien. Pero otras veces, la realidad es bien distinta... Podemos sentir inspiración, pero no tanta como para animarnos a escribir. A veces hace falta algo más, una especie de reto o ánimo de superación de uno mismo para realizar aquello que puede llegar a ser un gran e importante logro. En ocasiones el destino también ha sido partícipe de muchas de estas creaciones.